Hemos aprendido qué hace que un Patch Bar funcione de verdad
Después de acompañar diferentes celebraciones, hemos ido descubriendo algo:
un buen Patch Bar no consiste en poner muchos productos y muchos parches sobre una mesa.
Cuantas más opciones sin organizar tiene el invitado, más tiempo tarda en decidir.
Y cuanto más tiempo tarda en decidir, más fácilmente se forman colas y menos personas disfrutan de la experiencia.
Por eso hemos creado nuestro servicio con una filosofía muy sencilla:
menos decisiones, más creatividad.
Un único soporte elegido por vosotros.
Una selección de personalizaciones preparada para vuestro evento.
Varios puestos de trabajo simultáneos.
Y nuestro equipo acompañando a los invitados durante todo el proceso.
Así conseguimos que el rincón sea dinámico, divertido y, sobre todo, que la gente realmente participe.